¿Cómo los científicos aportan al desarrollo de política pública?

La salud pública se refiere a aquella que afecta a la población en general, tanto desde la prevención, como la atención, es decir, las políticas que existen para garantizar una buena salud con el fin de que esta sea un indicador positivo de la calidad de vida de una sociedad, y es el Estado el encargado de hacer que esto se cumpla. Particularmente en Colombia, por medio del Ministerio de Salud.

Esto quiere decir que una salud pública con deficiencias puede traer consigo dificultades para la atención y prevención de enfermedades. Por esa razón, la salud pública es un asunto en constante construcción y evolución, pues cada día la ciencia avanza en el conocimiento del organismo humano, pero también de los demás organismos con los que compartimos el planeta, así como las condiciones ambientales. 

De esta manera, los procesos de vigilancia y monitoreo ayudan a proteger a las personas y a que el sistema de salud (hospitales y clínicas) se prepare para una mejor y más oportuna atención.

Pero el Gobierno no puede estar a la espera de que una enfermedad llegue para saber qué hacer, debe anticiparse. Es aquí cuando la ciencia actúa; investigar es la llave para lograr hallazgos que sirvan para mejorar los procesos de salud pública. 

¿Cómo aporta entonces la ciencia a la construcción de política pública?

Ese es el caso del Centro de Bioinformática y Biología Computacional de Colombia, BIOS, que, en la actualidad, junto a Invemar (Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras José Benito Vives de Andréis) y al INS (Instituto Nacional de Salud), desarrolla un proyecto para secuenciar genes de bacterias Vibrio (causantes de enfermedades como vibriosis y cólera). El papel de BIOS es identificar los genes específicos que cargan la enfermedad e, incluso, aquellos que pueden ser más resistentes que otros. Secuenciar, como indica la palabra, es analizar secuencias de información. En el Centro de Bioinformática y Biología Computacional no hay laboratorios, hay un computador de alto desempeño, un supercomputador podría decirse, con el que los investigadores trabajan para encontrar esas secuencias y poder establecer si especies de bacterias de Vibrio asociadas a ciertos lugares son las que cargan esa información genética que se traduce en enfermedades. Es decir, BIOS aplica bioinformática, que es una rama de la ciencia que aprovecha el conocimiento matemático, estadístico y de informática para lograr hallazgos biológicos. 

 

En otras palabras, cuando se aplican la ciencia y la tecnología en ámbitos como la salud pública, los investigadores se convierten en aliados permanentes de los gobiernos pues proveen hallazgos, datos, resultados y una gran cantidad de información que es la base para construir política pública y proteger a la población. 

En el caso específico de secuenciación, como lo explica Andrea González, investigadora de BIOS, estas tecnologías han permitido la generación masiva de datos biológicos a nivel genético, lo que ha permitido estudiar los organismos a gran escala, “nunca antes se habían tenido tantos datos como se tiene ahora, y el reto actual no es la generación de datos, sino el análisis de todos estos datos”. 

 

Por: Ana Maria Fayad